El río Duero y algunos de sus afluentes conforman
en esta zona fronteriza uno de los mayores cañones
fluviales de la península, con casi cien kilómetros de longitud.
Destacan en ambas riberas los grandes farallones
graníticos, que superan en algunos puntos el centenar de
metros de desnivel y por los que circulan arroyos tributarios.
Una de las imágenes más representativas del Parque Natural es el Pozo de los Humos, espectacular
salto de agua de doscientos metros de altura formado
por el río Uces en su circular hacía el Duero. |
El valle, encajonado, resguardado de los vientos y
con un clima suave y relativamente húmedo, aloja una comunidad
vegetal muy rica, con especies y cultivos típicamente
mediterráneos: olivo, vid, almendro, frutales. Junto
al "arribe" se sitúa la penillanura, destinada al cultivo del
cereal en alternancia con pastos; cuando es abandonada, la
tierra de labor se cubre de un matorral.
Entre la fauna, destacan las rapaces, como el buitre leonado
o el águila real, y otras aves, como la cigüeña negra, que
tiene en estos cortados verticales su lugar de nidificación.
Abundan también los peces, reptiles y mamíferos. |
El patrimonio histórico-artístico es muy rico y diverso y
también la calidad de sus productos gastronómicos,
contando sus vinos, carnes y quesos con Menciones de
Calidad.
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